miércoles, 31 de enero de 2007

Silvio Rodrígez: El seguidor de arcoiris




Acerca de "El seguidor de arcoiris (o Y no sabe)"


Monchi Font compuso algo que decía: “Mi calle se llama arcoiris, porque mi calle se llama arcoiris”. Me sonaba a milagro y se lo escuché una noche remota en el Miramar profundo, en la boda de Jorge Navarro. Desde entonces me quedé con la palabra arcoiris dándome vueltas hasta que, para matarla, no tuve más remedio que escribir “El seguidor”. Aunque la hice con indulgencia, también fue una autocrítica, porque describía a los vagabundos que eludíamos responsabilidades. La olvidé cuando empecé a dejar de ver a Luis Alberto García (padre), quien la mantenía a flote a fuerza de pedírmela.

En el texto que puse frente al micrófono, escribí, bajo el título: A Monchi, que me la inspiró. A Luis Alberto, porque le gustaba. A Navarro, por seguidor de arcoiris.(
Silvio Rodríguez)

El seguidor de arcoiris (o No sabe)

El seguidor de arcoiris se lava las manos
con agua de lluvia y sin sacudirse
del polvo nocturno remonta el camino
que hizo la muerte que fue la primera
que abriera una trocha en la selva
que habría de alzarse la vida,
el seguidor bien lo sabe y respeta
su signo en la puerta,
su signo en la puerta,
su signo en la puerta,
su puerta con signo.

Y no sabe, y no sabe, y no sabe,
y no sabe de nada.
Y no sabe, y no sabe, y no sabe,
y no sabe de nadie.

En el fondo y en la superficie está más solo
que un simple muerto, quizás más colores
que busca los halle en las alas de un ángel
o con los demonios o en otro universo mejor
su pobre arco iris tiene dos colores
el negro y el blanco y es triste la lluvia pintada con grises,
qué cosa más triste,
qué cosa más triste,
qué cosa más triste,
qué triste y qué cosa.

El seguidor ha cargado los hijos ajenos
sobre sus rodillas gastadas pasando
quien siembre semillas tendrá que velarlas
cuando lo recuerda vacía sus bolsillos al suelo,
bota los papeles, el polvo, la hoja de afeitarse,
aunque son solo escombros que halla rodando en cunetas
de cualquier camino,
de cualquier camino,
de cualquier camino,
qué miedo a quedarse.

El seguidor de arco iris siempre se despide
nadie lo conoce a mitad del saludo
es un vagabundo lleno de recuerdos
que será olvidado por ser tan ligero
por no usar corbata ni polvo en el ceño
por irse a llorar donde lloran los perros al fondo de un patio
al fondo de un patio,
al fondo de un patio,
al fondo de un patio,
de un patio sin fondo.

(1969)

DESCARGA EL TEMA INÉDITO DE 1969 AQUÍ
http://www.badongo.com/file/2132408

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